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ARTICULACIÓN CIUDADANA LA REINA

COLOMBIA EN LA ENCRUCIJADA.

 

 

 

 

Similar a lo sucedió en Chile y a lo que pasará en Brasil, las elecciones presidenciales que encara Colombia en los próximos tres meses, serán las más trascendentales de sus últimos 70 años.

 

Por primera vez un candidato que no proviene de la elite del poder económico ni social tiene una posibilidad real de llegar a la presidencia de la república; Gustavo Petro, ex-guerrillero del M19, ex-alcalde de Bogotá, senador, tiene una mirada de estos tiempos nuevos y diferentes, como la tiene Gabriel Boric, con una postura de “izquierda” pero también considerada con el medio ambiente, con conciencia de la importancia de la paridad de género, despierta al regionalismo y atenta a la multiculturalidad.

 

Las elecciones a senado, cámara y consulta interpartidista (de las coaliciones de derecha, centro e izquierda) que se celebraron el pasado 13 de marzo, dieron un tremendo golpe de timón en la composición de los órganos legislativos al posicionar a la coalición de izquierda el Pacto Histórico como la mayor actriz en la próxima legislatura, y a Gustavo Petro como el gran ganador junto con Francia Márquez, lideresa afrodescendiente y habitante de una de las zonas más relegadas del país, nominada ahora a la vicepresidencia, y dando como perdedor principal al partido de gobierno en donde Alvaro Uribe sigue siendo su gran líder.

 

El futuro del expresidente Uribe constituye uno de los condicionantes para que la derecha defienda el poder a toda costa: con varias acusaciones (más de 70) algunas de ellas relacionadas a temas de corrupción, alianza con el paramilitarismo, manipulación de testigos y su actuación en el famoso caso conocido como “falsos positivos”, la muerte durante su gobierno por parte de militares de más de 6.402 personas, asesinadas con el objetivo de presentar resultados como bajas de la guerrilla para obtener prebendas. Hoy es el gran protegido de la institucionalidad vigente y podría verse en riesgo de terminar condenado.

 

En un país con un altísimo nivel de violencia y de corrupción institucional, pueden buscarse vías, ya ha sucedido recientemente, incluyendo el asesinato, para impedir que llegue el cambio.

 

 

 

Ramiro Mariño

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