BOLETÍN
ARTICULACIÓN CIUDADANA LA REINA

Democratizando el poder 

Soledad Parada.
Socióloga.

Articulación Ciudadana La Reina.

 

 

 

 

 

No es perfecta más se acerca 
a lo que yo
simplemente soñé ...

 

(El breve espacio en que no estás. 

Pablo Milanés)

 

 

No soy constitucionalista, sino simple observadora de lo alcanzado hasta ahora con el borrador de la nueva Constitución. Desde esa perspectiva comparto mi entendimiento sobre el punto en que estamos ahora en materia de poder político, al mismo tiempo de aquello que todavía no me queda claro. Entiendo este artículo como parte del debate que espero hagamos desde hoy hasta el 4 septiembre, desde Punta Arenas hasta Arica. Para que ese día resuene con fuerza APRUEBO una nueva Constitución.

 

Se ha dicho que se limita el poder del Presidente de la República instaurándose un presidencialismo atenuado. En lo personal no me queda muy clara cuál es la atenuación más allá de que se amplían los orígenes de las leyes. 

 

El debate más enconado se ha librado en relación con el Poder Legislativo, especialmente por la defensa corporativa del mismo senado respecto de su permanencia. Finalmente se ha llegado a lo que se denomina un “bicameralismo asimétrico”, con la existencia de dos órganos, la Cámara de Diputadas y Diputados por una parte y la Cámara de las Regiones por otra. Así,  “El Congreso de Diputadas y Diputados es un órgano deliberativo, paritario y plurinacional que representa al pueblo. Concurre a la formación de las leyes y ejerce las demás facultades encomendadas por la Constitución”. La Cámara de Diputad@s está compuesta por no menos de 155 representantes, que son elegidos en forma proporcional al número de habitantes de cada distrito electoral. La Cámara de las Regiones en tanto, está compuesta por tres representantes de cada región, independientemente de su número de habitantes. La Cámara de las Regiones es un órgano deliberativo, paritario y plurinacional, de representación regional encargado de concurrir a la formación de las leyes de acuerdo regional y de ejercer las demás facultades encomendadas por esta Constitución.  En esta última no pueden originarse  leyes – a diferencia del actual Senado -  y no todas las leyes tienen que ser revisadas por esta Cámara, como sucede actualmente.  Durante el debate hubo negociaciones sobre las mayores o menores atribuciones asignadas a la Cámara de las Regiones, llegándose al acuerdo que finalmente logró alcanzar los 2/3 de los votos necesarios para incluirlos en el borrador.  

 

Uno de los mayores logros - a mi modo de ver - se alcanzó en cuanto a la regionalización del país. En el borrador se señala que “Chile es un Estado Regional, plurinacional e intercultural conformado por entidades territoriales autónomas, en un marco de equidad y solidaridad entre todas ellas, preservando la unidad e integridad del Estado”. Agregando que “El Estado promoverá la cooperación, la integración armónica y el desarrollo adecuado y justo entre las diversas entidades territoriales”. A esto se agrega que “El Estado se organiza territorialmente en regiones autónomas, comunas autónomas, autonomías territoriales indígenas y territorios especiales” . A ello se suman las Autonomías Territoriales Indígenas. 

 

Entonces, para nuestro interés comunal, finalmente habrá gobiernos locales y no meros administradores de decisiones y recursos que se determinan en el gobierno central. Se señala que “La comuna autónoma es la entidad territorial base del Estado regional, dotada de personalidad jurídica de derecho público y patrimonio propio, que goza de autonomía para el cumplimiento de sus fines y el ejercicio de sus competencias, con arreglo a lo dispuesto en la Constitución y la ley.”

 

Una contribución efectiva a la redistribución del poder es todo lo que se refiere a la participación ciudadana, tanto en el nivel local como regional. Así, por ejemplo, en la comuna existirán asambleas sociales comunales con la finalidad de promover la participación comunal y ciudadana en los asuntos públicos de la comuna autónoma, de carácter consultivo, incidente y representativo de las organizaciones de la comuna. 

 

Será clave para la democratización de nuestro país que en todos los órganos se considere que Chile será una democracia paritaria, en que “El Estado reconoce y promueve una sociedad en la que mujeres, hombres, diversidades y disidencias sexogenéricas participen en condiciones de igualdad sustantiva, reconociendo que su representación efectiva en el conjunto del proceso democrático es un principio y condición mínima para el ejercicio pleno y sustantivo de la democracia y la ciudadanía.”  Y que “Todos los órganos colegiados del Estado, los órganos autónomos constitucionales y los órganos superiores y directivos de la Administración, así como los directorios de las empresas públicas y semipúblicas, deberán tener una composición paritaria que asegure que, al menos, el cincuenta por ciento de sus integrantes sean mujeres.”

 

En mi opinión, los constituyentes que elegimos han realizado un gran trabajo, y sobre la base de alcanzar acuerdos amplios se ha logrado una excelente base para la construcción de un nuevo Chile, con un nuevo contrato social, acorde con los sueños de la inmensa mayoría, expresados en octubre de 2019. Recordemos que es el inicio del camino, pero para seguir recorriéndolo tenemos que APROBAR con una amplia mayoría el 4 de septiembre.