BOLETÍN
ARTICULACIÓN CIUDADANA LA REINA

Proyecto de Reforma de Pensiones

La oportunidad que merecemos

 

por Soledad Parada, socióloga 

 

 

Por fin nuestro país comienza a abordar el tema de las pensiones y, si se logra sacar adelante, será un gran triunfo para este período.  Para eso, tendríamos que lograr que la comunidad haga suyo este proyecto, y a ello queremos contribuir desde este espacio.

 

 

Es cierto, pudo haber otras soluciones, como por ejemplo, pasar directamente a un sistema de reparto, tal como ha sido propuesto por algunos. Pero en cambio, se ha trabajado una propuesta moderna, que combina diversas dimensiones y que toma en consideración aspectos técnicos relevantes,  para hacerla socialmente aceptable por parte de la población porque:

  1. Mejora inmediatamente los montos de las pensiones actuales y futuras, superando la actual situación en que el 72% de las pensiones son inferiores al salario mínimo, y uno de cada cuatro jubilados recibe una pensión que está por debajo de la línea de la pobreza.
  2. Considera principios muy arraigados en la mayoría de los chilenos, instalados por el neoliberalismo de estos últimos 40 años: se reconocerá y premiará el esfuerzo del trabajo a lo largo de la vida, y los ahorros previsionales en las cuentas individuales – tanto los acumulados como los del futuro – mantendrán la propiedad individual, podrán heredarse y no serán jamás expropiados. 

  3. Pone fin al sistema de las AFP, según el cual cada uno depende del esfuerzo individual, o dicho de otra forma, se rasca con sus propias uñas, mientras que las AFP perciben tremendas utilidades por administrar estos fondos, aunque los resultados y la rentabilidad para los cotizantes sean negativos.
  4. Incorpora por fin un Sistema de Seguridad Social, basado en los principios de solidaridad y eliminación de las discriminaciones. 

También esta propuesta de reforma es económicamente sostenible, se hicieron múltiples estudios técnicos para estar seguros que no tendrá efectos negativos en el empleo - como dicen quienes se oponen a ella - y por el contrario, se demuestra que tendrá un efecto positivo en el mismo y en la formalización del empleo informal. Se recogió, además, una amplia experiencia en estos estudios.  

 

Para ello, el  2 de noviembre pasado el Presidente de la República, Gabriel Boric Font, mediante cadena nacional, presentó el proyecto de ley de un Sistema de Previsión Social Mixto en el que lo que reciba un pensionado provendrá de tres pilares:

  1. del sistema de capitalización individual mediante los aportes obligatorios que pertenecen a cada trabajador (Como ahora, pero con otros administradores, incluyendo uno del Estado);
  2. del aporte proveniente del Seguro Social, protectado a 6% de cargo de los empleadores; y  
  3. del aporte que hace el Estado mediante la PGU (Pensión Garantizada Universal), que será aumentado con esta reforma a 250 mil pesos.

El nuevo Seguro Social, financiado a través de una cotización de los empleadores que aumentará gradualmente hasta llegar al 6%, permitirá cubrir las lagunas previsionales o de cotizaciones de quienes quedaron desempleados o debieron dejar el trabajo,  reconocerá el trabajo en labores domésticas y de cuidados, que  recaen principalmente en las  mujeres.

 

El Presidente dio un ejemplo que ilustra el cambio en las pensiones actuales: una mujer o un hombre que cotizaron la mitad de su vida laboral con un sueldo de 400 mil pesos, hoy reciben una pensión de 257 mil y 268 mil pesos, respectivamente. De ser aprobada esta reforma, las pensiones de ambos superarán inmediatamente los 390 mil pesos, aumentando en más de 124 mil pesos, o sea un 46% más, para el hombre y 134 mil pesos, o sea un 52% más, para la mujer. Pasarían de una pensión promedio de 260 mil pesos a una de 390 mil en promedio.  

 

Boric señaló que el proyecto incorpora  los resultados de los Diálogos Sociales liderados por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que se realizaron en todas las regiones del país para conocer, de primera fuente, las expectativas, preocupaciones y esperanzas de empleadores y trabajadores. 

 

Dichos diálogos, sin embargo, no fueron lo suficientemente amplios ni difundidos para que el proyecto se inserte en nosotros ni para que nos sintamos representados en él, aunque contenga nuestros intereses más sentidos. Pero aún hay tiempo, para resolver este problema y no repetir los errores de la nueva Constitución. Porque está claro que las AFP, y los "dueños" del capital se emplean a fondo contra esta reforma. Recordemos las cartas de las AFP a sus afiliados para evitar que hicieran sus retiros del 10%.. Hoy no vamos a enfocarnos en esos argumentos, pero si vamos a ponernos en acción, para asegurar que la voluntad de la gente se sitúe del lado conveniente para nuestra próxima historia, la de todos y de cada uno de los chilenos. 

 

Santiago,  diciembre de 2022